Alemania y el muro de Berlín: 26 años después

La pared que dividió durante más de 50 años a las dos repúblicas alemanas, la Federal (RFA) y la Democrática (RDA) en la actualidad es una franja histórica digna de visitarse. En diversos puntos, puede constatarse todavía ¡y festejarse!, la exitosa re-unificación de Alemania que este 2015 cumple veintiséis años.

0_EFXPRX

Muro de Berlín Foto: Alamy

Los 45 kilómetros y más de trescientas torres de vigilancia que existían han quedado en la memoria, para dar lugar a un renacimiento arquitectónico sin igual. El muro de  que de 1961 a 1989 separaría no sólo a una ciudad, sino a un país, a un continente —por no hablar de la separación simbólica que representaba entre los dos grandes bloques geopolíticos de la llamada Guerra fría— se ha convertido en una zona donde se puede no sólo transitar con toda libertad, sino que, de hecho, vale la pena conocer.

0_103058480

Placa Muro de Berlín Foto: Shutterstock

Entre las obras obligadas a visitar está la emblemática Puerta de Brandenburgo, y el parlamento alemán o Reichstag, que fue reconstruido y ampliado por el arquitecto inglés Norman Forster en 1996 y se reconoce a la distancia por su característica cúpula transparente, que absorbe energía solar:  desde ahí se puede disfrutar de la vista del río Spree. Por cierto, entre los 18 artistas que fueron invitados en su momento hubo representantes de las cuatro potencias que ocupaban la ciudad, el francés Christian Boltanski, el ruso Grisha Bruskin y la norteamericana Jenny Holzer, además de los altamente polémicos representantes de las dos Alemanias, Hans Haacke del Este y Bernhard Heisig del Oeste.

0_BXP60291h

Puerta de Brandemburgo Foto: Getty Images

Y si bien las diferencias económicas y culturales se siguen evidenciando entre las zonas de la ciudad que pertenecieron a los dos bloques, existe un espacio emblemático donde la reunificación parece haberse logrado: el Mauer Park o “Parque del muro”, el alusión a ese muro que lo dividía, conocido por unos como el Muro de Protección Antifascista (RDA) y por los otros como el Muro de la Vergüenza (RFA). Otros barrios divididos fueron Prenzlauer Berg donde hay muy buenas opciones de hospedaje y Wedding, hoy espacios públicos frecuentados tanto por visitantes, como por locales, entre ellos fashionistas de Prenzlauer Berg, deportistas, músicos, performers o artistas del graffiti que acostumbran pintar el fragmento de 30 metros del antiguo muro que se conserva como monumento.

Berlin7

Mauer Park Foto: Pablo Casacuevas

Además, desde 2004, todos los domingos se puede recorrer el parque del muro por el ya clásico Flohmarkt am Mauerpark o mercado de pulgas, donde se pueden encontrar una gran variedad de prendas de moda, objetos del bloque socialista (matrushkas o ropa, maletas o emblemas del ejército rojo), vinilos, CDs,  bicicletas o simplemente muebles de época.

Berlin6

Foto: Pablo Casacuevas

Otros puntos relacionados con la caída del muro por los cuales merece darse la vuelta son la actual Embajada de Francia, trazada por el arquitecto francés de origen marroquí Christian de Portzamparc (Pritzker Prize 1994), construida en el mismo lugar donde fue destruida durante la Batalla de Berlín el 2 de mayo de 1945, en la Pariser Platz. Dicha plaza se abre y cierra a través de la ya mencionada Puerta de Brandenburgo y si se toma una de las avenidas más emblemáticas de la ciudad, Unter den Linden (Bajo los tilos), se llega a Alexander Platz, el espacio que casi por antonomasia refleja la reconstrucción del antiguo Berlín socialista. Esta plaza que ha dado lugar a cintas cinematográficas como la del director de culto Rainer Werner Fassbinder basada en la novela Berlin Alexanderplatz de Alfred Döblin, se corona por la obra más característica del periodo socialista, la Fernsehturm o Torre de comunicaciones, sin duda es el landmark más conocido del skyline del Berlín del pasado y de la actualidad.

Sociedad de los viajeros renuentes

Sociedad de los viajeros renuentes

Los selectos miembros de la SVR han viajado mucho. A veces muy bien. Y otras, muy mal. Ahora bien, lo malo no se refiere a los contratiempos sorpresivos: perder un tren, equivocarse de ruta o probar un bocado francamente repugnante es parte de lo que buscan cada vez que abandonan lo conocido. Lo lamentable es cada minuto en que la genuina curiosidad le ha cedido su lugar al más trillado sentido común.

Nuestra misión: transmitir a los lectores aquellas ideas de viaje capaces de seducir hasta al más rejego de nuestros miembros honorarios.
Sociedad de los viajeros renuentes

Publicaciones recientes de Sociedad de los viajeros renuentes (ver todos)