Cómo convertir el National Mall en el mejor gimnasio de Washington D. C.: un circuito de 8 km para correr en el Capitolio

Si la palabra “ejercicio” te hace pensar en cintas de correr, bicicletas fijas, vistas que no cambian y un aburrimiento miserable que te destruye el alma, creo humildemente que est√°s haciendo algo mal. Entrenar es aburrido solo si lo haces aburrido, y si te encuentras en una ciudad que te encanta y te cuesta encontrar un buen motivo para explorarla, definitivamente est√°s haciendo algo mal.

Necesitaba comprobarlo yo mismo, así que decidí probar el circuito de 8 km ubicado en el centro de Washington para ver si el National Mall podía hacer algo por mi salud.

Me asegur√© de que mi pulsera Fitbit Alta estuviera bien sujetada a mi mu√Īeca y de que mi compa√Īero de gimnasia me acompa√Īara, y part√≠ hacia el National Mall de Washington con dos objetivos: primero, ver algunos de los monumentos m√°s hist√≥ricos de la naci√≥n y, segundo, aumentar la circulaci√≥n de la sangre y mejorar nuestra frecuencia card√≠aca.

Punto de partida: Constitution Ave

Comenzamos en Constitution Avenue y 17th St NW, cerca de una serie de edificios cl√°sicos que se alzan a lo largo del National Mall. Sentir√°s que esta zona es tan ancha como el pa√≠s. Esta es la sede de la Organizaci√≥n de los Estados Americanos formada en 1889 tras la uni√≥n internacional de rep√ļblicas americanas que fueron creciendo para abarcar a los 35 pa√≠ses independientes del continente americano. La organizaci√≥n trabaja para fortalecer la paz, garantizar la seguridad y consolidar la democracia.

¬ŅQu√© mejor lugar para comenzar nuestro tour que este poderoso s√≠mbolo de Washington?

Desde ah√≠, comenzamos a caminar r√°pidamente hacia el lejano Monumento a Lincoln, ubicado en el otro extremo del parque. El tramo total implica un entrenamiento bastante intenso: desde el Capitolio hasta el Monumento a Lincoln son 3 km (1,9 mi). Correr ida y vuelta siete veces equivale a un marat√≥n. Podr√≠a ser un evento anual de entrenamiento… ¬ŅQu√© te parece si lo llamamos “El castigo del Capitolio”?

Parada 2: la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos

Trotamos por Constitution Ave, pasamos por el edificio de la Reserva Federal, actualmente vallado por seguridad, y seguimos hasta el Monumento a Albert Einstein, ubicado frente a la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Es extraordinario ver al físico teórico más famoso del mundo despatarrado en el suelo como si se hubiera resbalado con una cáscara de plátano.

Si bien ver√°s que Albert est√° muy relajado (¬Ņo conmocionado?), el resto del lugar tiene una vibra m√°s activa. Es un peque√Īo “parque de corredores” y tiene algunos bancos bajos que son perfectos para hacer ejercicios de tr√≠ceps o flexiones de brazos. Hacia la derecha se encuentra la entrada del Departamento de Estado. De hecho, vimos a un peque√Īo grupo de gente moviliz√°ndose en apoyo a la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo. Cada d√≠a encontrar√°s al menos una movilizaci√≥n en alguna parte de la ciudad.

(Les propongo un desafío divertido a quienes salen a correr por Washington: ¡no se detengan hasta encontrar la movilización del día!)

Parada 3: el Monumento a Lincolnl

Desde el Departamento de Estado nos dirigimos hacia el Monumento a Lincoln. En total, debes subir 57 escalones, y es un mito que estos representan su edad, ya que al momento de su muerte ten√≠a 56 a√Īos.

Correr subiendo escalones es una excelente manera de aumentar la frecuencia card√≠aca y un ejercicio s√ļper intenso, as√≠ que ten cuidado y aseg√ļrate de tomar bastante agua para hidratarte. Cuando llegues a la parte superior, lee el discurso de Gettysburg:

“Hace ocho d√©cadas y siete a√Īos, nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva naci√≥n concebida en libertad y consagrada al principio de que todos los hombres son creados iguales”.

(¬ŅEntendiste eso? Eres igual a Usain Bolt, as√≠ que no hay excusas. Haz al menos una serie m√°s y te concederemos la libertad de colapsar por diez minutos).

En general, esta zona est√° llena de gente, as√≠ que aseg√ļrate de esquivar a los turistas al subir y bajar las escalinatas. Tom√© un descanso en el lugar donde Martin Luther King, Jr. dio su memorable discurso “Tengo un sue√Īo” (para escucharlo en mp3, haz clic aqu√≠). Tardar√°s unos 17 minutos en llegar hasta aqu√≠), por lo que es el momento indicado para detenerte y recuperarte.

Parada 4: Monumento Conmemorativo a los Veteranos de la Guerra de Corea

Al bajar las escalinatas del Monumento a Lincoln por √ļltima vez, tendr√°s varias opciones para recorrer la ciudad. Hacia la izquierda, el famoso Monumento Conmemorativo a los Veteranos de Vietnam. Si miras hacia adelante, ver√°s la piscina reflectante del Monumento a Lincoln, imagen de apertura de un mill√≥n de pel√≠culas pol√≠ticas, y hacia la derecha, se encuentra el
Monumento Conmemorativo a los Veteranos de la Guerra de Corea
. Nos dirigimos hacia la derecha y pasamos por delante de los 38 soldados que se reflejan en el muro y que representan 38 meses en el paralelo 38, record√°ndonos que la libertad que hoy disfrutan los estadounidenses tiene un costo… Y siempre lo tendr√°.

Hay
otro monumento a poca distancia
, dedicado a los ciudadanos del Distrito de Columbia que sirvieron en la Primera Guerra Mundial. Además, en el camino verás los establos de la policía del parque. Siempre me gusta ver a la policía montada en sus caballos muy bien adiestrados, y me encanta detenerme para acariciarles (a los caballos, por supuesto).

Parada 5: MLK a FDR R

Corre a toda velocidad desde el Monumento de Guerra del Distrito de Columbia hasta la senda peatonal de Independence Avenue y llegarás al Monumento a Martin Luther King, Jr. . Si su discurso sigue sonando en tus oídos desde que le escuchaste en el Monumento a Lincoln, este es el lugar indicado para rendirle honor.

Se encuentra en la Cuenca Tidal, desde donde tendr√°s una vista panor√°mica del Monumento a Thomas Jefferson. Al salir, aseg√ļrate de ir hacia la derecha por el camino pavimentado que rodea la cuenca. Si bien debes estar atento las ramas bajas que cuelgan de los √°rboles, esta es una manera r√°pida y pintoresca de conocer los monumentos m√°s emblem√°ticos de la ciudad. Por eso, a veces hay otros caminantes y corredores como t√ļ que toman este camino, as√≠ que presta atenci√≥n y ve con cuidado.

Al salir, hacia la izquierda, se encuentra el Monumento a Franklin Delano Roosevelt, que es mi favorito. Se trata de un testamento digno del liderazgo implacable de Roosevelt, y un hermoso lugar para visitar en cualquier √©poca del a√Īo.

Parada 6: Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial

En este caso, decidimos volver en la dirección opuesta. Nos encontramos en el Monumento a Franklin Delano Roosevelt, aunque volveremos al Monumento a Martin Luther King, Jr. e iremos hasta el National Mall. De esa manera, pasaremos por el
Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial
que se encuentra en el extremo opuesto a la piscina reflectante del Monumento a Lincoln. Cerca de este monumento hay un centro de visitantes con una fila de bancos que son perfectos para hacer flexiones de brazos o el ejercicio que prefieras.

Otra opción es seguir el borde de la Cuenca Tidal hasta el Monumento a Thomas Jefferson , donde se realiza el Festival Nacional de los Cerezos en Flor.

Parada 7: el Monumento a Washington

Desde el Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial, es muy com√ļn ver otros amantes del deporte desplazarse al este hacia el Monumento a Washington. La distancia entre el Monumento y el Capitolio es de 1,8 km (1,2 mi), perfecta para hacer una carrera corta. De hecho, muchos locales disfrutan de hacer recorridos al mediod√≠a por las amplias avenidas de piedra que bordean las zonas verdes de esta parte del National Mall.

Parada 8: la Casa Blanca

Al salir del Monumento, camino hacia la Casa Blanca, dobla a la izquierda en 15th St. y contempla el nuevo Museo Nacional de Arte y Cultura Afroamericana. La calle 15th Street NW tiene una peque√Īa inclinaci√≥n, ideal para aumentar de a poco tu ritmo y frecuencia card√≠aca.

Parada 9: Departamento del Tesoro de los Estados Unidos

Casi siempre puedes llegar la avenida Pennsylvania Avenue por los jardines de la Casa Blanca, aunque ahora la zona est√° bloqueada debido a los preparativos para la investidura presidencial. Por eso, decidimos continuar por la calle 15th St hasta el Departamento del Tesoro. Te doy un consejo de entrenamiento improvisado: a lo largo de la calle, hay una peque√Īa cornisa donde puedes aprovechar para hacer algunos ejercicios m√°s.

Parada 10: La Elipse

Nuestra √ļltima parada importante es La Elipse, el parque que se encuentra detr√°s del jard√≠n sur de la Casa Blanca. Si tienes suerte, desde aqu√≠ podr√°s ver al Presidente cuando entra o sale de la Casa Blanca utilizando su propio helipuerto. Aqu√≠ se encuentra el monumento de Zero Milestonemonumento de Zero Milestone , el primer hito desde donde deben medirse todas las distancias de las carreteras de los Estados Unidos y, por lo tanto, el punto donde comienza oficialmente el pa√≠s. Adem√°s, en diciembre se arma el hermoso √°rbol de Navidad nacional , que se enciende al caer la
noche.

¬°Fue f√°cil!

¡Felicidades! En total, fueron 8 km y te juro que pareció mucho menos. Además, conociste algunos de los monumentos más importantes de la nación.

Este camino se puede hacer en cualquier √©poca del a√Īo. De hecho, te recomiendo que lo hagas al menos una vez al mes para que puedas apreciar las distintas estaciones del a√Īo (y ver c√≥mo florecen los cerezos). Puedes hacerlo a tu propio ritmo, de modo que es apto para todos los niveles de entrenamiento. Adem√°s, es una interesante manera de apreciar el dise√Īo elegante y majestuoso de esta parte de la ciudad.

Dondequiera que est√©s leyendo este art√≠culo, te desaf√≠o a adaptar esta filosof√≠a a tu ciudad. Ponte calzado deportivo y redescubre el lugar donde vives lo suficientemente r√°pido como para fortalecer tus m√ļsculos.

El gimnasio está abierto. Conócelo.