Cómo convertir el National Mall en el mejor gimnasio de Washington D. C.: un circuito de 8 km para correr en el Capitolio

CompartirShare on FacebookTweet about this on Twitter

Si la palabra “ejercicio” te hace pensar en cintas de correr, bicicletas fijas, vistas que no cambian y un aburrimiento miserable que te destruye el alma, creo humildemente que estás haciendo algo mal. Entrenar es aburrido solo si lo haces aburrido, y si te encuentras en una ciudad que te encanta y te cuesta encontrar un buen motivo para explorarla, definitivamente estás haciendo algo mal.

Necesitaba comprobarlo yo mismo, así que decidí probar el circuito de 8 km ubicado en el centro de Washington para ver si el National Mall podía hacer algo por mi salud.

Me aseguré de que mi pulsera Fitbit Alta estuviera bien sujetada a mi muñeca y de que mi compañero de gimnasia me acompañara, y partí hacia el National Mall de Washington con dos objetivos: primero, ver algunos de los monumentos más históricos de la nación y, segundo, aumentar la circulación de la sangre y mejorar nuestra frecuencia cardíaca.

Punto de partida: Constitution Ave

Comenzamos en Constitution Avenue y 17th St NW, cerca de una serie de edificios clásicos que se alzan a lo largo del National Mall. Sentirás que esta zona es tan ancha como el país. Esta es la sede de la Organización de los Estados Americanos formada en 1889 tras la unión internacional de repúblicas americanas que fueron creciendo para abarcar a los 35 países independientes del continente americano. La organización trabaja para fortalecer la paz, garantizar la seguridad y consolidar la democracia.

¿Qué mejor lugar para comenzar nuestro tour que este poderoso símbolo de Washington?

Desde ahí, comenzamos a caminar rápidamente hacia el lejano Monumento a Lincoln, ubicado en el otro extremo del parque. El tramo total implica un entrenamiento bastante intenso: desde el Capitolio hasta el Monumento a Lincoln son 3 km (1,9 mi). Correr ida y vuelta siete veces equivale a un maratón. Podría ser un evento anual de entrenamiento… ¿Qué te parece si lo llamamos “El castigo del Capitolio”?

Parada 2: la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos

Trotamos por Constitution Ave, pasamos por el edificio de la Reserva Federal, actualmente vallado por seguridad, y seguimos hasta el Monumento a Albert Einstein, ubicado frente a la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Es extraordinario ver al físico teórico más famoso del mundo despatarrado en el suelo como si se hubiera resbalado con una cáscara de plátano.

Si bien verás que Albert está muy relajado (¿o conmocionado?), el resto del lugar tiene una vibra más activa. Es un pequeño “parque de corredores” y tiene algunos bancos bajos que son perfectos para hacer ejercicios de tríceps o flexiones de brazos. Hacia la derecha se encuentra la entrada del Departamento de Estado. De hecho, vimos a un pequeño grupo de gente movilizándose en apoyo a la República Democrática del Congo. Cada día encontrarás al menos una movilización en alguna parte de la ciudad.

(Les propongo un desafío divertido a quienes salen a correr por Washington: ¡no se detengan hasta encontrar la movilización del día!)

Parada 3: el Monumento a Lincolnl

Desde el Departamento de Estado nos dirigimos hacia el Monumento a Lincoln. En total, debes subir 57 escalones, y es un mito que estos representan su edad, ya que al momento de su muerte tenía 56 años.

Correr subiendo escalones es una excelente manera de aumentar la frecuencia cardíaca y un ejercicio súper intenso, así que ten cuidado y asegúrate de tomar bastante agua para hidratarte. Cuando llegues a la parte superior, lee el discurso de Gettysburg:

“Hace ocho décadas y siete años, nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación concebida en libertad y consagrada al principio de que todos los hombres son creados iguales”.

(¿Entendiste eso? Eres igual a Usain Bolt, así que no hay excusas. Haz al menos una serie más y te concederemos la libertad de colapsar por diez minutos).

En general, esta zona está llena de gente, así que asegúrate de esquivar a los turistas al subir y bajar las escalinatas. Tomé un descanso en el lugar donde Martin Luther King, Jr. dio su memorable discurso “Tengo un sueño” (para escucharlo en mp3, haz clic aquí). Tardarás unos 17 minutos en llegar hasta aquí), por lo que es el momento indicado para detenerte y recuperarte.

Parada 4: Monumento Conmemorativo a los Veteranos de la Guerra de Corea

Al bajar las escalinatas del Monumento a Lincoln por última vez, tendrás varias opciones para recorrer la ciudad. Hacia la izquierda, el famoso Monumento Conmemorativo a los Veteranos de Vietnam. Si miras hacia adelante, verás la piscina reflectante del Monumento a Lincoln, imagen de apertura de un millón de películas políticas, y hacia la derecha, se encuentra el
Monumento Conmemorativo a los Veteranos de la Guerra de Corea
. Nos dirigimos hacia la derecha y pasamos por delante de los 38 soldados que se reflejan en el muro y que representan 38 meses en el paralelo 38, recordándonos que la libertad que hoy disfrutan los estadounidenses tiene un costo… Y siempre lo tendrá.

Hay
otro monumento a poca distancia
, dedicado a los ciudadanos del Distrito de Columbia que sirvieron en la Primera Guerra Mundial. Además, en el camino verás los establos de la policía del parque. Siempre me gusta ver a la policía montada en sus caballos muy bien adiestrados, y me encanta detenerme para acariciarles (a los caballos, por supuesto).

Parada 5: MLK a FDR R

Corre a toda velocidad desde el Monumento de Guerra del Distrito de Columbia hasta la senda peatonal de Independence Avenue y llegarás al Monumento a Martin Luther King, Jr. . Si su discurso sigue sonando en tus oídos desde que le escuchaste en el Monumento a Lincoln, este es el lugar indicado para rendirle honor.

Se encuentra en la Cuenca Tidal, desde donde tendrás una vista panorámica del Monumento a Thomas Jefferson. Al salir, asegúrate de ir hacia la derecha por el camino pavimentado que rodea la cuenca. Si bien debes estar atento las ramas bajas que cuelgan de los árboles, esta es una manera rápida y pintoresca de conocer los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Por eso, a veces hay otros caminantes y corredores como tú que toman este camino, así que presta atención y ve con cuidado.

Al salir, hacia la izquierda, se encuentra el Monumento a Franklin Delano Roosevelt, que es mi favorito. Se trata de un testamento digno del liderazgo implacable de Roosevelt, y un hermoso lugar para visitar en cualquier época del año.

Parada 6: Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial

En este caso, decidimos volver en la dirección opuesta. Nos encontramos en el Monumento a Franklin Delano Roosevelt, aunque volveremos al Monumento a Martin Luther King, Jr. e iremos hasta el National Mall. De esa manera, pasaremos por el
Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial
que se encuentra en el extremo opuesto a la piscina reflectante del Monumento a Lincoln. Cerca de este monumento hay un centro de visitantes con una fila de bancos que son perfectos para hacer flexiones de brazos o el ejercicio que prefieras.

Otra opción es seguir el borde de la Cuenca Tidal hasta el Monumento a Thomas Jefferson , donde se realiza el Festival Nacional de los Cerezos en Flor.

Parada 7: el Monumento a Washington

Desde el Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial, es muy común ver otros amantes del deporte desplazarse al este hacia el Monumento a Washington. La distancia entre el Monumento y el Capitolio es de 1,8 km (1,2 mi), perfecta para hacer una carrera corta. De hecho, muchos locales disfrutan de hacer recorridos al mediodía por las amplias avenidas de piedra que bordean las zonas verdes de esta parte del National Mall.

Parada 8: la Casa Blanca

Al salir del Monumento, camino hacia la Casa Blanca, dobla a la izquierda en 15th St. y contempla el nuevo Museo Nacional de Arte y Cultura Afroamericana. La calle 15th Street NW tiene una pequeña inclinación, ideal para aumentar de a poco tu ritmo y frecuencia cardíaca.

Parada 9: Departamento del Tesoro de los Estados Unidos

Casi siempre puedes llegar la avenida Pennsylvania Avenue por los jardines de la Casa Blanca, aunque ahora la zona está bloqueada debido a los preparativos para la investidura presidencial. Por eso, decidimos continuar por la calle 15th St hasta el Departamento del Tesoro. Te doy un consejo de entrenamiento improvisado: a lo largo de la calle, hay una pequeña cornisa donde puedes aprovechar para hacer algunos ejercicios más.

Parada 10: La Elipse

Nuestra última parada importante es La Elipse, el parque que se encuentra detrás del jardín sur de la Casa Blanca. Si tienes suerte, desde aquí podrás ver al Presidente cuando entra o sale de la Casa Blanca utilizando su propio helipuerto. Aquí se encuentra el monumento de Zero Milestonemonumento de Zero Milestone , el primer hito desde donde deben medirse todas las distancias de las carreteras de los Estados Unidos y, por lo tanto, el punto donde comienza oficialmente el país. Además, en diciembre se arma el hermoso árbol de Navidad nacional , que se enciende al caer la
noche.

¡Fue fácil!

¡Felicidades! En total, fueron 8 km y te juro que pareció mucho menos. Además, conociste algunos de los monumentos más importantes de la nación.

Este camino se puede hacer en cualquier época del año. De hecho, te recomiendo que lo hagas al menos una vez al mes para que puedas apreciar las distintas estaciones del año (y ver cómo florecen los cerezos). Puedes hacerlo a tu propio ritmo, de modo que es apto para todos los niveles de entrenamiento. Además, es una interesante manera de apreciar el diseño elegante y majestuoso de esta parte de la ciudad.

Dondequiera que estés leyendo este artículo, te desafío a adaptar esta filosofía a tu ciudad. Ponte calzado deportivo y redescubre el lugar donde vives lo suficientemente rápido como para fortalecer tus músculos.

El gimnasio está abierto. Conócelo.

CompartirShare on FacebookTweet about this on Twitter