Dónde ver auroras boreales

El espectacular fenómeno natural conocido como aurora polar es escapista por naturaleza. En el norte se conoce como aurora boreal —del griego boreas o viento del norte— y, en el sur, como aurora austral. Y en todo caso, ambas están vinculadas con el nombre de la diosa romana del amanecer, Aurora, y con justa razón: quien tiene la fortuna de vivir una, queda marcado para siempre.

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Foto: Comisión Canadiense de Turismo

Las auroras son alucinantes paisajes celestiales que abarcan del verde brillante al morado eléctrico o el anaranjado fugaz, en una de las expresiones más hermosas e increíbles de la naturaleza.

Entre los destinos más accesibles para gozar de este fenómeno natural —vientos solares que crean tormentas geomagnéticas e interactúan con las partículas de oxígeno de la atmosfera terrestre— está Svalbard en Noruega, adonde se puede llegar desde Oslo; Kakslauttanen en Finlandia, por Helsinki, o Jukkasjärvi, en Suecia, a través de Estocolmo. Otra opción es visitar directamente Reikiavik, la capital de Islandia.

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Ahora bien, las auroras no siempre se han entendido como un fenómeno natural.

Para los Samis que han habitado en la península escandinava de Laponia desde hace unos 2500 años, la noche polar o kaamos tiene alma propia. Una de las leyendas de este pueblo atribuye el origen del “fuego del zorro”, al andar de una raposa que al atravesar las mesetas árticas ilumina el firmamento con las chispas que se desprenden de su cola al contacto con la nieve.

Del lado del continente Americano, los estados canadienses de Yukón, Saskatchewan, Territorios del Noroeste, Terranova, Nueva Escocia, Columbia Británica e incluso el norte de Quebec son privilegiados para avistar estos amaneceres polares.

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Foto: Comisión Canadiense de Turismo

Y en el otro polo, en lo más profundo de la Antártida, más allá de Ushuaia, la población más al sur del mundo, también se pueden observar las mágicas y fantasmagóricas danzas boreales que recuerdan los versos de Herman Melville, autor de Moby Dick y del poema “Aurora Borealis”:

What power disbands the Northern Lights
After their steely play?
The lonely watcher feels an awe
Of Nature’s sway…

Nadie puede garantizar ni predecir la llegada de una aurora boreal. Pero si uno viaja a alguno de los destinos por lo menos 15 días —del invierno boreal o austral—, bien abrigado y dispuesto a acampar durante varias noches largas, lo más probable es que la zorra de los lapones o algún otro ser igual de fantástico pase a encender el cielo en señal de agradecimiento.

Aurora

Sociedad de los viajeros renuentes

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